martes, 25 de mayo de 2010

Por fin puedo dominar el Far West


Sí! Por fin un videojuego con el que puedo sentirme parte del lejano oeste, tal y como hemos visto cientos de veces en películas del género del Western. Puedo entrar en la cantina por la puerta doble abatible; puedo cabalgar hacia el Sol poniente cazando bisontes; puedo asaltar diligencias o impartir justicia rápida; prácticamente puedo hacerlo todo. Así es Red Dead Redemption.
El juego es una maravilla tanto a nivel gráfico, como sonoro y jugable. Son tantas las virtudes del juego que voy a analizarlas por separado para no perderme.
- Gráficos: El juego es una inmensa sucesión de paisajes típicos del Oeste de Estados Unidos. Desde llanuras con cactus y árboles de Joshua propios de Death Valley hasta zonas pantanosas de las desembocadura del Mississipi, llanuras con bisontes parecidos a los de Bailando con Lobos, hasta regiones montañosas. Todo ello sin tiempos de carga y con transiciones muy suaves y logradas. Sea cual sea el hábitat en el que te encuentres, tienes fauna y flora propia y característica, que interactua contigo de la misma manera que tú puedes hacerlo con ellos: cazarlos, perseguirlos, defenderte de ellos, ... Realmente te sientes parte de la naturaleza. Incluso vale la pena buscar un buen punto donde ver la puesta de Sol, algo que no deja de ser un espectáculo visual al alcance de pocos juegos.
No sólo los paisajes son espectaculares, los personajes con los que te cruzas en el Far West (ellos haciendo su vida) están muy logrados y cuesta encontrar a dos personajes iguales. En las secuencias cinemáticas las expresiones faciales son muy realistas y logradas. Y quizás, como sucede con todos los juegos de Rockstar, el único pero sea cuando nuestro personaje (John Marston, por si aún no le he dicho) va a pie y corriendo, único momento en el que la acción no parece tan natural.
- Sonido: La banda sonora es realmente muy acertada, muy apropiada para cualquier momento en el que te encuentres (tiroteos, cabalgando, paseando tranquilamente). Y sería un acierto si la pusieran a la venta (bueno, estaría mucho mejor si la regalaran en la red).
Algo a lo que tenemos que ponerle un pero, como, de nuevo, sucede con la mayoría de los juegos de Rockstar, el juego nos llega sin doblar. Sí, vale, así podemos apreciar mejor los acentos que se mezclaban el la frontera de aquellos USA de 1911. Pero claro, esto nos obliga a leer unos insultantemente pequeños subtítulos, que incluso se dan mientras cabalgamos o formamos parte de algún tiroteo. De esta manera, pues nos perdemos ciertas conversaciones que no es que sean indispensables para la trama, pero si que aportan detalles y curiosidades que enriquecen el juego. De nuevo otro debe en la cuenta de Rockstar (aunque, conociendo al público español, esto no va a ser ningún impedimento a que el juego sea un Bestseller, de manera que desde Rockstar no van a entender las quejas que este detalle pueda tener).
- Jugabilidad: Sin duda lo más logrado de todo el juego. Es inmensa. Hay cientos de cosas que se pueden hacer, no sólo las misiones principales y las secundarias, sino que también van surgiendo acciones aleatorias por allí por donde pases (gente que necesita nuestra ayuda, gente que quiere robarnos, duelos, caza, recolección, poker, blackjack, dados, persecuciones.... ). Vamos, que puedes estar en New Austin tanto tiempo como quieras y no te aburrirás de hacer cosas. Es lo más parecido a estar en una película de Clint Eastwood que jamás se haya experimentado. Se nota que los chicos de Rockstar han pensado mucho en este juego y han logrado una experiencia de juego única.
Yo os lo recomiendo muy mucho. Es, para mí, el juego perfecto del Oeste: un GTA del Oeste. Si no lo tenéis, ya podéis coger vuestro caballo e ir hasta la tienda más cercana a comprarlo, pero cuidado con los cuatreros y los coyotes.
Recomendado para: todos los que hemos jugado a indios y vaqueros cuando eramos unos zagales.

miércoles, 21 de abril de 2010

El debate de los próximos meses



¿Hay que renovar a Unai Emery?
Mi opinión de experto es que NO. Y un no en mayúsculas porque es rotundo. No creo que Unai sea un buen entrenador para el Valencia y menos de cara al año que viene en el que perderemos a buena parte de las estrellas (Silva, Villa,...). Otro tema sería quien creo que sería buen entrenador para el Valencia, pero ahora no estamos tratando el tema y, desde luego, no creo en la máxima "Más vale malo conocido que bueno por conocer".
Analicemos fríamente los datos que arroja el equipo de Emery: No hemos ganado nunca, desde que está en el banquillo a los equipos de los siete primeros puestos (lo que nos llevó el año pasado a acabar sextos). Este año le ganó al Sevilla la primera jornada y pare usted de contar.
Con esa estadística, ¿podemos aspirar a clasificarnos para la Champions League todos los años? Yo creo que no. Este año vamos terceros porque hemos tenido la inmensa suerte de que Atlético y Villarreal no hayan tenido un buen arranque liguero. Y el Sevilla, con cambio de entrenador incluido, tampoco está a la altura que se espera. Y resulta que nuestro mayor rival es un sorprendente Mallorca (al que no hay que quitarle ni el más mínimo mérito por la temporada que está haciendo un equipo que olía a Segunda que echaba para atrás... ¿quizás Gregorio Manzano sea una buena opción para el banco de Mestalla?).
Seamos serios: no hemos ganado ni al Barça, ni al Madrid, ni al Mallorca, ni al Atlético,... Sólo hay que mirar una cosa: si en la primera vuelta ganábamos más fuera que dentro y en la segunda más en casa que fuera... ¿no significa eso que hemos ganado siempre a los mismos? Sí es cierto, a esos equipos de mitad de la tabla para abajo hay que ganarles y ese mérito no hay que quitárselo a Unai, pero sólo con eso nunca seremos una alternativa. Seremos como el Valencia del primer lustro de los 90, en el que la UEFA era una buena temporada. No señores, hay que ser ambiciosos y luchar por lo máximo. Y Unai no lo es.
No criticaré el juego del Valencia de Unai (parece que el 4-4-1-1 está grabado en el Escudo del Valencia) porque la plantilla de este año era para jugar bien sí o sí. Pero sí criticaré su poquísimo acierto con las rotaciones (palabra que no está en el diccionario de Unai), su nulo aprovechamiento de jugadores de la plantilla como Zigic, Chori Rodriguez, Miku (vendido al Getafe donde está haciendo un buen papel), Del Horno (cedido al Valladolid y nosotros con un chaval interior zurdo haciendo lo que puede en el lateral) y su manera de desgastar a jugadores como Villa, Mata y Silva.
La plantilla es de 25 jugadores y todos deben estar implicado o el vestuario se convierte en un caldo de cultivo de malos rollos. Y desde la solución no es tener el Valencia A y el Valencia B. La solución es alternar a los jugadores, porque Zigic no jugará igual con Silva asistiendo y para ganarle al Xerez quizá no necesitemos más. O a lo mejor en partidos atascados nos da otras opciones de juego, otras soluciones tácticas, algo que Emery ni conoce ni contempla. Los cambios hombre por hombre son totalmente inútiles, y eso es todo lo que ha hecho Unai en esta y en la pasada temporada.
Jugadas ensayadas de saque de esquina (más del 90% en corto), goles de falta,... lo que se dice trabajo táctico no se ve mucho. Así que... ¿qué hace Unai? Porque para poner a los 11 buenos en el campo y decirles que jueguen no creo que haga falta un entrenador.
En estos tiempos de egos subidos de los futbolistas, cada uno de un país distinto que se toman el fútbol como un trabajo, el entrenador debe ser más un gestor de equipos que la idea clásica de entrenador de fútbol: Guardiola, Mourinho, Benitez,... ese es el perfil de entrenador que requiere el Valencia y es ese el entrenador que la secretaría técnica debe buscar. Que seguro que entrenadores de la nueva escuela hay. Y darle las gracias a Emery (a estas alturas aún habría que dárselas) y hasta la vista.
Amunt!

martes, 6 de abril de 2010

El Gadget Definitivo

¿Que se puede decir de este aparato que no se haya dicho ya? Bueno, pues se decir que yo tengo uno y que es lo mejor de lo mejor que uno se pueda echar a la cara.
Yo ya he tenido PDA (Hp Ipaq 1930), smartphone (Qtek 9000) y teléfono móvil (Nokia N70) pero nada me ha parecido más práctico que el iphone.
De inicio, sólo tengo que decir que une un móvil con un Ipod, de manera que tenemos el mejor reproductor de mp3 del mercado con un aparato que siempre llevamos con nosotros. Y, al contrario de lo que pasa con otros aparatos de similares características, tanto el Ipod como el móvil siguen sin perder ni un ápice de calidad. La reproducción de música y podcasts es tal y como cualquier usuario habitual de música individual desde la aparición de los walkmans ha soñado siempre: búsquedas fáciles, aleatoriedad, listas, sonido de gran calidad, ecualización, etc.
La reproducción de vídeo también es de gran calidad, con la pantalla apaisada. Yo, de momento, no le he cargado películas, pero he visto como funciona en otros y así sí da gusto llevar películas a sitios donde tengas que esperar largo tiempo (colas del paro, por ejemplo).
Y si nos centramos en las aplicaciones como móvil, pues que decir tiene que cumple como cualquier otro terminal de alta gama. Es de agradecer que, si estás hablando por teléfono a través de los auriculares, oyes la conversación en stereo. Quizás, la principal mancha de esta parte del Iphone sean los SMS, dado que son un poco difíciles de corregir (es difícil que con los dedos, le des al cursor exactamente donde quieres que corrija), pero bueno, no todo iba a ser perfecto.
El Wifi funciona rápido y a través de Safari puedes entrar en cualquier página web, de manera que puedes enviar y recibir mails desde cualquier punto con conexión a la red. Yo no tengo internet móvil, porque mi Iphone es libre en origen y lo tengo con Simyo, así que no puedo opinar de lo que significa tener internet en cualquier sitio. De la misma manera, no puedo opinar de la utilidad de Mapas, porque requiere de conexión a internet para ser útil. Pero supongo que algún día podré permitirme gastar 20€ al mes en la conexión.
Existen gran cantidad de aplicaciones a través del Apple Store, de manera que puedes ponerle al Iphone aquellas aplicaciones que puedan serte más útiles en el día a día: cambio de divisas, tablas periódicas, acceso a redes sociales, juegos... la lista es muy amplia y no son realmente caras (las hay hasta gratis y todo).
Por ir terminando ya... DIOS! QUE TRASTO MAS GUAPO!

domingo, 14 de febrero de 2010

Este juego es Massa


¿Qué se puede decir de la continuación de uno de los grandes juegos de rol de Xbox 360? Pues que al menos iguala y, en algunos aspectos mejora el primer Mass Effect.
Después de haber dedicado unas 35 horas de mi vida a este juego, creo que estoy en condiciones de dar mi inexperta opinión acerca del mismo.
La historia es continuación directa del primer Mass Effect, con Shepard convertido en un espectro de leyenda por haber salvado a la Alianza del primer ataque de los Segadores. Y, por tanto, es de agradecer que hayan incluido la opción de importar a nuestro primer Shepard para seguir con él esta segunda aventura. Si optamos por esto, todas aquellas decisiones que tomamos en su momento en la primera parte, influirán en esta segunda (no os diré como, para no ir destripando la historia).
La mecánica del juego sigue siendo la misma del primer juego: investigar, dialogar y disparar. Quizá lo que más se ha potenciado en este segundo juego sea lo tercero, puesto que, claramente, hay más acción que en el primero (esperemos que la progresión siga así para la tercera y última parte). Pero no se ha menospreciado lo otro. Dialogar con otros personajes, tanto principales como secundarios, es una delicia, por la cantidad de opciones de dialogo que tiene (siempre teniendo en cuenta que tienes respuestas de todo tipo: amables, cabronas, indiferentes, sarcásticas...) y cada una con su consecuencia posterior. Investigar para encontrar mejoras, recursos y créditos también esta muy bien implementado en el juego (para mí el mayor acierto ha sido la forma de buscar recursos en los planetas que visitamos) y nos proporciona lo necesario para ser más letales en el combate.
El aspecto más rolero del juego se ha simplificado un poco. Ya no es necesario que empleemos puntos de experiencia en hacer que nuestro personaje y los secundarios aprendan a disparar las armas. Eso ya saben hacerlo. Ahora lo "único" que podemos hacer es mejorar nuestros "poderes", ya seamos soldados (poderes de munición), bióticos (poderes similares a los de la "Fuerza") o tecnológicos.
A nivel gráfico el juego raya a un gran nivel, sobre todo las expresiones faciales en los diálogos y las animaciones cinemáticas, que no son muchas para no entorpecer el desarrollo de la acción. Efectos de luz, explosiones, poderes, enemigos... todo ello casi sin tiempos de carga. Si hay que poner un pero (por ponerlo, porque no parezca el juego perfecto) yo diría que los escenarios no son muy variados: en cuanto veas obstáculos en pantalla (cajas, paredes, etc.) prepárate que llueven balas. Demasiado predecibles los tiroteos, pero bueno, es lo mismo que le pasa a Gears of War (solo que este, al no tener que investigar nada, pues que todo el escenario esté lleno de obstáculos donde parapetarse es más normal).
La banda sonora sigue siendo muy especial (yo tengo la de la primera parte y me resulta muy relajante). Se adecua a los momentos, dándoles una mayor emotividad (tiroteos, momentos de peligro, navegación por el espacio...). Para mí, sin duda, una de las mejores BSO de videojuegos que he oído (y eso es algo de lo que se debería hablar en algún sitio, porque algunas son obras musicales buenísimas y nada valoradas).
En fin, un juego que te tiene que gustar si te gustó el primer Mass Effect, y que deberías probar si alguna vez has jugado al Gears of War o al Fallout 3.

lunes, 11 de enero de 2010

Batman Arkham Asylum o como sentirte el Caballero Oscuro

Este juego llegó a mis manos gracias a Melchor, Gaspar o Baltasar. Y la verdad es que ha sido un gran acierto.
Este juego de Eidos y Rocksteady es una auténtica maravilla. Es la mejor manera de sentirse el Caballero Oscuro, de sumergirse en el universo Batman.
El guión, a cargo de Paul Dini, uno de los guionistas habituales de la serie, nos sumerge en una nueva locura de Joker, esta vez en la famosa Cárcel/Manicomio de Arkham, donde han acabado todos los villanos de Gotham City.
El juego conjuga perfectamente la investigación, la acción, los secretos y toques de rol (subidas de nivel con la consiguiente mejora).
A nivel gráfico funciona perfectamente, dando una gran ambientación. Y la banda sonora es perfecta para una película de superheroes.
La duración del juego principal es, para mi gusto, un poco corta (bueno, a mí me habría encantado que el juego hubiese durado más) pero si nos dedicamos a buscar todos los enigmas y le dedicamos tiempo a los desafíos que se desbloquean a lo largo del juego, la vida de este título es superior y rejugable al máximo.
En fin, si no lo tenéis, compradlo. Pero ya!

jueves, 24 de diciembre de 2009

BRÜTO

Ese sería el título de la película de Sasha Baron Cohen "Brüno". Porque las situaciones en las que se mete otro de los alter ego del actor son cada vez más peligrosas:
- Ir a Jerusalem con un traje de judío ortodoxo en plan sexy.
- Ir a un programa de televisión negro con un hijo cambiado en África por un ipod.
- Ir a un convertidor estadounidense de homosexuales a heterosexuales...
Muchas situaciones cómicas pero que ponen al descubierto las vergüenzas de una sociedad como la estadounidense y un mundo como el de la popularidad.
La verdad es que hubiera venido bien que este personaje nos hubiera visitado a los españoles y nos hubiera escupido a la cara una parodia de nuestra sociedad actual, en la que personajes como Belén Esteban hacen que 6 millones de personas vean por la tele su nuevo careto.
Es una comedia, porque a menudo te ríes de lo que hace o dice Brüno, pero tiene un alto punto de acidez que demuestra que el mundo de la prensa rosa y de la fama esconde mucha hipocresía y mucha ignorancia.
Para los que hayan visto la anterior película de Sacha Baron Cohen, Borat, verán que esta película es prácticamente un calco pero con situaciones distintas. A pesar de que aporta cosas nuevas, espero que el actor no se encasille en este tipo de papeles, lo que lo convertiría en una especie de Michael Moore de broma.
Si la veis en el videoclub y queréis pasar un rato de risas, os la recomiendo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Una buena película de fantasmas

Paranormal activity es una de esas películas que ocasionalmente se cuelan en los cines y nos obligan a pasar un mal rato en una sala oscura y, por lo general, no muy llena de gente (la mayoría está en la sala de al lado viendo a los "vampiros" adolescentes luciendo tipo en la saga Forúnculo).
El planteamiento es bien sencillo: haz que el miedo entre en tu dormitorio. Sólo con eso, con que algo pueda pasar en ese sitio donde todos nos sentimos seguros, la sensación de desazón, de ansiedad que genera esta película es muy de agradecer en los tiempos que corren.
La historia
Una pareja que está experimentando fenómenos extraños en una casa cualquiera de un barrio cualquiera (en este caso de los USA, pero bien podría ser cualquier otro sitio), decide grabar todo lo que les pasa con una videocámara para que quede constancia de todo lo que pasa. Y bien que queda todo grabado: ruidos, golpes, pasos... Lo que viene siendo "normal" en un fenómeno poltergeist.
Quizá sea el hecho de que todo queda auténticamente casero una de las cosas que más miedo produce porque, al contrario de lo que pasa con las películas convencionales, donde a pesar del gasto en efectos especiales todo tiene un toque "irreal", aquí el espectador siente que está viendo el vídeo que grabó un amigo en su casa o algo así, algo muy cercano.
La opinión
Yo creo que es una de esas películas que, subida al carro de la hiperrealidad iniciada por la bruja de Blair y continuada por Rec, marca un antes y un después en el género del cine de terror. Y demuestra que para sentir miedo no hace falta que veamos al monstruo más horrible que nuestra imaginación pueda imaginar. Para sentir miedo sólo hace falta que no sepamos que está ocurriendo. Y esta película consigue que eso pase.
Se agradecen este tipo de películas en las que volver a sentir miedo sin necesidad de recurrir a asustarnos cada 30 segundos con una subida de volumen de la música. Muy recomendable para gente que luego al llegar a casa tenga un sueño profundo.