Ese sería el título de la película de Sasha Baron Cohen "Brüno". Porque las situaciones en las que se mete otro de los alter ego del actor son cada vez más peligrosas:- Ir a Jerusalem con un traje de judío ortodoxo en plan sexy.
- Ir a un programa de televisión negro con un hijo cambiado en África por un ipod.
- Ir a un convertidor estadounidense de homosexuales a heterosexuales...
Muchas situaciones cómicas pero que ponen al descubierto las vergüenzas de una sociedad como la estadounidense y un mundo como el de la popularidad.
La verdad es que hubiera venido bien que este personaje nos hubiera visitado a los españoles y nos hubiera escupido a la cara una parodia de nuestra sociedad actual, en la que personajes como Belén Esteban hacen que 6 millones de personas vean por la tele su nuevo careto.
Es una comedia, porque a menudo te ríes de lo que hace o dice Brüno, pero tiene un alto punto de acidez que demuestra que el mundo de la prensa rosa y de la fama esconde mucha hipocresía y mucha ignorancia.
Para los que hayan visto la anterior película de Sacha Baron Cohen, Borat, verán que esta película es prácticamente un calco pero con situaciones distintas. A pesar de que aporta cosas nuevas, espero que el actor no se encasille en este tipo de papeles, lo que lo convertiría en una especie de Michael Moore de broma.
Si la veis en el videoclub y queréis pasar un rato de risas, os la recomiendo.
